De lirios azules (más bien moraos)

Nombre científico: iris germánica

Nombre común o vulgar: lirio azul, lirio cárdeno, lirio común, lirio morado, lirio Pascual
- Es frecuente que la raíz de los lirios se usara antiguamente para fabricar filtros de amor o incluso para ahuyentar los malos espíritus
- Tiene la cualidad de perfumar y mantener los olores de las demás plantas con las que se mezcla
- El jugo de su raíz puede ser usado como purgante
Luz: desde pleno sol a semisombra
Suelos: ligeramente pobres o moderadamente ricos, no está presente en suelos muy fertilizados

sábado, 5 de abril de 2014

¿Te lo ha pedido?

Henri Rousseau (1844–1910)
La boda (La noce), ca. 1904–05
Realmente conocía la Historia del Arte el autodidacta Aduanero Henry Rousseau, aunque en sus comienzos fue tachado de ignorante e infantil. Su estilo calificado de “naif” puede gustar más o menos pero su fantasía colorista sorprende. Su simbolismo se complica en algunas de sus obras pero en “La boda” se representa una imagen habitual todavía en la actualidad.
Simplemente traté de buscar una imagen que ilustrara lo que para muchos todavía sigue siendo un recuerdo en una ceremonia gozosa.
En efecto no son tantos los cambios en las liturgias de estas celebraciones. Pero quiero pensar que ese mantenimiento de tradiciones queda en lo superficial y anecdótico, básicamente porque el concepto de entrega al hombre por el hombre de la esposa/hija ya está superado y la necesidad imperiosa de esa unión ya no se justifica más allá del puro capricho o precepto religioso.
Pues héteme aquí que no, que nuestro deambular cultural sigue empeñado en hacernos creer lo maravilloso que es para la mujer que un hombre “la pida en matrimonio”. Vale que las comedias románticas americanas repiten constantemente la idea de frustración cuando esto no ocurre, pero que la publicidad considere que esa idea vende  cuando va dirigida al consumo femenino y encima para promocionar un producto dietético, me pone enferma.
Para mayor irritación acabo de ver el anuncio en televisión justo después del informativo en el que hablan de la situación de la mujer en India donde una víctima de violación acaba de suicidarse. (Por ejemplo)
Y a ti, ¿te lo han pedido?
Todavía, en el mundo, a muchas mujeres no se lo piden. Así que a ver si dejamos de hacer el idiota.

viernes, 21 de marzo de 2014

La mirada azul de Santo Tomás




A raíz de la última restauración hecha en la Cámara Santa de Oviedo, parece ser que ha salido a la luz la diferencia de material empleado en las pétreas pupilas de los Apóstoles. En principio todas se habían realizado con un estuco brillante con base de azabache a excepción de los ojos de santo Tomás. Este Apóstol presenta una diferencia “genética”; sus ojos son de zafiro azul.

O eso adelanta la prensa, entre otros reclamos, ante su próxima reapertura al público.

Un dato que la misma crónica relaciona con el carácter incrédulo del santo y que a mí me parece cuanto menos curioso.

¡Pobre Tomás! quedó para la historia, la sagrada al menos, como un incrédulo, cuando en realidad buscaba la demostración científica. No supo nunca que su nombre ya lo condenaba de antemano a la incredulidad. Tomás Dídymos, su nombre en griego implica idea de dualidad, por tanto de duda. Jesús a sus Apóstoles no parece que les haya dejado mucha libertad de elección si atendemos a las etimologías del arameo.

Tuvo que tocar las llagas para reconocer a Cristo, cosa que nunca entendí por otra parte, y la Virgen tirarle el ceñidor para convencerle de su puesta en escena para la ascensión a los cielos, cosa que tampoco suena muy bien, la verdad.

La cosa es que no se cómo mostrar escepticismo con estos vulgares ojos marrones pero así estoy, esperando para volver a ver esa nueva Cámara que anuncian como luminosa y de aspecto marmóreo recuperada después de tanta historia ante sus doce o trece  pares de ojos.

Si la piedra tallada tuviera un mínimo vestigio de vida, todos los ojos, de todas las tallas, relieves, esculturas, y manifestaciones de la figura humana tendrían ojos azules de incredulidad.


sábado, 8 de marzo de 2014

FELIZ 8 de Marzo de 2014

En algún sitio leí, y creo que citaban a Mafalda, que las mujeres hacemos lo mismo que los hombres pero con tacones. Error, muchas no llevamos tacones, claro que casi todas llevamos bolso o mochila. Otras llevan cargas  de manera puntual, como la compra del día o a sus bebés.
La altura del tacón, la carga de las bolsas o la manera de llevar al bebé casi siempre la elegimos, quiero pensar que de forma libre (habría mucho que discutir en lo referente a los accesorios y la moda en general y los factores que nos influyen en la elección) pero hay otras muchas cargas que nos ponen encima sin preguntarnos.
En algunos países, en algunas culturas, en demasiadas espaldas, el lastre es insoportable y, si bien quien lo padece, difícilmente podría levantar la cabeza, l@s que viajamos más ligeras deberíamos gritar.
Asumir que se pueden hacer muchas cosas aun lastradas, es posible que beneficie a alguien pero está claro a quien perjudica.
Queda mucho por hacer, mucho tacón que cortar y eso justifica este día.




miércoles, 12 de junio de 2013

La Galaxia del Molinete

Ayer leí una noticia de esas que por mucho que lo pretenda están completamente fuera de mi capacidad de entendimiento. Eso sí, es uno de esos temas que me dejan noqueada un rato.

Ahí me tienes embobada con la foto que la ilustraba, una lluvia espiral de chispas a modo de fuegos artificiales. Me recordó la crítica que Ruskin hizo de la obra de Whistler  Nocturno en negro y oro: el cohete cayendo  de 1875 de la que decía que era como “lanzar un bote de pintura en la cara del público” (le costó una demanda, pero esa es otra historia).
Lo realmente apabullante es que la imagen está formada por un billón de estrellas de las que sólo unos mil millones son iguales al sol. ¡¡Ah!!, bien.
...Voy a seguir pensando un rato.
 
 

viernes, 7 de junio de 2013

Objets trouvés- Playa de Xagó

 



La basura en la playa el domingo por la mañana. Un domingo de esta primavera invernal, ¿o infernal?, que retrasa la recogida obligada para el verano.

Safari fotográfico de objets trouvés. Me detengo en cada uno tratando de imaginar su historia.

Unas son alegres, el casco de un obrero que supo de su fortuna en la primitiva cuando trabajaba en una urbanización costera (también tiró los guantes y parte de la herramienta pero ésta se fue al fondo).

Algunas misteriosas, protagonizadas por objetos inexplicablemente unidos. Probablemente sean circunstanciales compañeros de viaje (la gente aficionada a los cruceros sabe que estos viajes marítimos propician relaciones extrañas).

Otras tristes que sólo hablan de la falta de compromiso con la naturaleza.

Otras terribles me recuerdan naufragios y que el mar (la mar para ti) se queda con muchas cosas. Y te recuerdo. Y te imagino contento porque creo que ella siempre fue tu favorita

 (En recuerdo de Felipe)


jueves, 15 de marzo de 2012

Muñeca Ambo - Angola - Siglo XX

Madera, tela, cuentas, cuerda, maíz, tachuelas, casquillos de bala, cadenas de metal. 24x19x20,5 cm

Colección Víctor Bandeira
Museo Nacional de Etnología, Lisboa














Podríamos decir que es una Barbie angoleña, aunque con algunos matices diferenciadores.
En el sur de Angola estas muñecas son una parte más de la familia y su propiedad pasa de madres a hijas, de la mayor a la menor sucesivamente. Cuando una joven se casa, se le da un nombre a la muñeca y al nacer su primer hijo este nombre pasa al bebé entregando la muñeca a la hermana menor.
Los materiales para su confección son muy diversos. En este caso el maíz se relaciona con el doble papel femenino de las mujeres Ambo, madre y granjera. Pero también podemos ver en ella casquillos de bala que igualmente forman parte de la cotidianidad de estas familias.
Ningún menor angoleño nacido a partir de 1975, año de la independencia de Portugal, ha conocido su país sin guerra.
Sobre todo en los años 80 e inicios de los 90, eran raptados niños desde los 10 años y mujeres con bebés para ser utilizados como porteadores para cargar las municiones  y   en los asaltos a las aldeas transportar lo robado. Según la  Children´s Fund, se estima que cada soldado disponía de 3 ó 4 menores a su servicio.
No se si las muñecas acompañaban también estas tareas pero nada tienen que ver con nuestra idea de juego

 




 

miércoles, 29 de febrero de 2012

Día de la mujer trabajadora

Con motivo del día de la mujer trabajadora, mi homenaje a las mujeres que no aparecen en los libros de historia



Filadelfia, 1778: Si él hubiera nacido mujer

De los dieciséis hermanos de Benjamín Franklin, Jane es la que más se le parece en talento y fuerza de voluntad.

Pero a la edad en que Benjamín se marchó de casa para abrirse camino, Jane se casó con un talabartero pobre, que la aceptó sin dote, y diez meses después dio a luz a su primer hijo. Desde entonces, durante un cuarto de siglo, Jane tuvo un hijo cada dos años. Algunos niños murieron, y cada muerte le abrió un tajo en el pecho. Los que vivieron exigieron comida, abrigo, instrucción y consuelo. Jane pasó noches en vela acunando a los que lloraban, lavó montañas de ropa, bañó montoneras de niños, corrió del mercado a la cocina, fregó torres de platos, enseñó abecedarios y oficios, trabajó codo a codo con su marido en el taller y atendió a los huéspedes cuyo alquiler ayudaba a llenar la olla. Jane fue esposa devota y viuda ejemplar; y cuando ya estuvieron crecidos los hijos, se hizo cargo de sus propios padres achacosos y de sus hijas solteras y de sus nietos sin amparo.

Jane jamás conoció el placer de dejarse flotar en un lago, llevada a la deriva por un hilo de cometa, como suele hacer Benjamín a pesar de sus años. Jane nunca tuvo tiempo de pensar, no se permitió dudar. Benjamín sigue siendo un amante fervoroso, pero Jane ignora que el sexo puede producir algo más que hijos.

Benjamín, fundador de una nación de inventores, es un gran hombre de todos los tiempos. Jane es una mujer de su tiempo, igual a casi todas las mujeres de todos los tiempos, que ha cumplido su deber en esta tierra y ha expiado su parte de culpa en la maldición bíblica. Ella ha hecho lo posible por no volverse loca y ha buscado, en vano, un poco de silencio.

Su caso carecerá de interés para los historiadores.

(Eduardo Galeano: El libro de los abrazos; Ed. Siglo XXI; 2003)